Todos nuestros herrajes están fabricados en latón macizo (bronce), un material resistente a la humedad, la corrosión y el desgaste cotidiano. La terminación superficial determina cómo envejece cada pieza y qué cuidados requiere.
Mas allá de su materialidad, los herrajes tienen diferentes terminaciones que pueden ser Bronce, Cromo, Niquel y Negro, tal como aparecen en la imagen.
Mantenimiento diario
Para el uso diario es suficiente pasar un paño seco o apenas húmedo. Esto elimina polvo, huellas y marcas sin afectar la terminación. En herrajes con superficies moleteadas, martelinadas o estriadas, usar un cepillo de cerdas suaves (como un cepillo de dientes) para llegar a los detalles sin dañar el acabado.
Cuidado segun la terminación
El tipo de terminación superficial influye directamente en cómo envejece el herraje y cómo se perciben las marcas del uso diario.
Bronce mate
Disimula mejor rayones y golpes leves. Su color es similar al material base, por lo que el desgaste es casi imperceptible.
Niquel Mate
Acabado satinado que disimula bien el uso diario. Las rayaduras pueden dejar visible el bronce debajo.
Cromo
Brillo tipo espejo que resalta huellas y marcas con facilidad. Requiere limpieza más frecuente.
Negro mate
Recubrimiento opaco donde las rayaduras son más evidentes. Si la capa se daña, puede desprenderse en los bordes.
Cuidados según la textura
Las texturas también afectan el mantenimiento. En herrajes con superficies moleteadas, martelinadas o estriadas, el polvo o suciedad puede acumularse más fácilmente. En estos casos, se puede usar un cepillo de cerdas suaves, como un cepillo de dientes, para llegar a los detalles sin dañar el acabado.
Que evitar siempre:
- Lavandina y cloro: Atacan el metal e irreversible.
- Ácidos y desengrasantes: Destruyen la superficie y alteran el color.
- Esponjas abrasivas verdes: Rayan el satinado y generan marcas irregulares.
- Limpiadores en polvo: Demasiado abrasivos para metal fino satinado.
- Lanas metálicas: Rayan cualquier terminación superficial.
Recuperación de herrajes en bronce
El latón puede desarrollar pátina superficial con el tiempo, especialmente en ambientes húmedos. Esto no es un defecto del material — es su comportamiento natural. Con el tratamiento adecuado, el herraje se recupera completamente.
1
Limpieza inicial
Paño de microfibra húmedo con jabón neutro. Frotar siempre en la dirección del satinado, nunca en círculos.
2
Remoción de manchas persistentes
Esponja Scotch-Brite Ultra Fine (color rojo/bordeaux) humedecida con agua y jabón neutro. Presión suave, siempre en la dirección del satinado.
Probar primero en una zona no visible antes de tratar toda la pieza.
3
Sellado y protección
Secar completamente y aplicar cera de carnauba o aceite mineral con paño suave. Esto sella el metal y preserva el tono dorado natural.
Repetir cada 2–3 meses en ambientes con alta humedad.
Atención si los herrajes se instalan durante o inmediatamente después de una refacción
Los materiales de construcción nuevos — adhesivos, pinturas, maderas, selladores — liberan gases durante semanas, entre ellos formaldehído. En ambientes cerrados con alta humedad, estos gases pueden reaccionar con la superficie del metal y generar manchas. Para evitarlo, se recomienda ventilar bien el ambiente desde el primer día y aplicar cera de carnauba sobre los herrajes como capa protectora inicial.